Hay cosas que desconoce de mi. Difíciles de contar, imposibles de asumir para un tipo como él. Antes de que se encariñe más conmigo tendré que decirle la verdad. No soy la mujer que él piensa, en mi vida hay más sombras que luces, mentiras que arrastro desde hace tiempo y que no consigo enmendar por más que lo intento. Él es mi última oportunidad.
Descubrí el móvil debajo de la almohada, debió dejarlo ahí mientras me besaba. Tengo que liberarme de las esposas antes de que llegue mi hijo. De ninguna manera puede verme en esta situación.
No tengo muchas opciones, llamo a mi amiga Carmen. No lo coge. Pruebo suerte con mi prima Raquel. Salta el buzón de voz. Solo me queda él, y no quiero que me vea así, tendré que darle demasiadas explicaciones, decirle que hay otro hombre, que le amo, y que lo nuestro ya no tiene sentido.
Carlos llegó en apenas quince minutos. Es un tío imponente, de cuerpo forjado a base de horas de entrenamiento. Es muy guapo, todas las tías del gimnasio se mueren por sus huesos. Seguro que yo no soy la única con la que se acuesta. Tenemos un acuerdo desde hace más de un año. Es solo sexo, sin compromisos, sin esperar nada el uno del otro. Era perfecto, hasta que ÉL apareció en mi vida y lo complicó todo.
No es la primera vez que me ve desnuda, pero se sorprende. Por teléfono le he dado las explicaciones justas. Nada más verlo le digo que me quite las esposas, pero parece tener otras intenciones. Se acerca a la cama.
- ¡No me toques!, ¡por Dios Carlos, no me pongas una mano encima! Le extraña mi reacción y levanta las manos para indicarme que no va a tocarme.
Por primera vez siento pudor en su presencia. Lo entiende y tras liberarme de las esposas me acerca una sábana.
No puedo ni mirarlo a la cara.
- ¡Vete por favor! Mi hijo está a punto de llegar.
Se va, y antes de cruzar la puerta del dormitorio, sin volver la vista, se detiene y me dice:
- No hace falta que me des explicaciones, lo nuestro fue lo que fue. Adiós Andrea.
Por primera vez en mucho tiempo me siento libre, lista para enfrentarme a los fantasmas de mi pasado y arrojar luz en mis tinieblas.
Un hombre al que amo y adoro espera mi dulce venganza.
Un hombre al que amo y adoro espera mi dulce venganza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario